Tenia 6 años y la fe me devoraba alma y corazón. Tenia 6 años y la vida no me preguntaba la razón de mis acciones. Tenia 6 años y no me cuestionaba el porque yo podía ver hadas. Tenia 6 años y engañe al mundo diciéndoles que ya no las podía ver.
Han pasado 9 otoños desde entonces y aquí me encuentro creyendo cosas que quizás el no puede ver. Quizás soy la única que vio el quizás y que creyó que seguiría existiendo la posibilidad de un mañana soleado y una sonrisa de su parte. Suelo delirar con los ojos cerrados y el alma volando hacia las estrellas.
Hoy sonrió al ver que el olvido nos engaña... en realidad su existencia no es mas que un pretexto para hacernos creer que el amor desaparece de un día para otro. Lo que pasa es que se supera y derrepente el mismo sentimiento nos obliga a abrir los ojos y a darnos cuenta de que el sueño (quizás pesadilla) es la misma realidad... En otras palabras, llegara el momento en que las manecillas del reloj nos apunten al corazón y nos digan que ya es tiempo de avandonar la utopía que habíamos creado con pensamientos y palabras que quizás fueron nada mas y nada menos que espacios de tiempo que nuestro subconsciente transformo en todo un universo bello que...no existía.
Disculpenme si sueno un tanto deprimente, me a pasado, y no es fácil. Pasa el tiempo y en la obra de tu vida ya no eres el principal, si no que has creado un personaje demasiado hermoso para otro ser humano... Y este aveces no es capaz de interpretarlo...
Pero hoy fue uno de esos días que la lluvia anuncio que habrá montañas verdes que pintar y rosio que sentir en la piel que hoy si se que me pertenece solo a mi... Las palabras se las llevara el viento y no pienso dejar de sonreír... Lo que viene es solo un lapso de tiempo que usare para cumplír mis deseos que dejaron de ser secreto hace ya demasiados meses. Soy feliz, y se que puedo seguir así de fuerte y cumplir la condena de saber amar con todo.
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