Es como si hubiera recobrado el conocimiento en tus ojos y la filmación en reversa me acercara una y otra vez a tu boca.
A mil años luz de una maquina de escribir olvidada por tus canciones desgastadas aun existe una niña de ojos como estrellas fugaces que cree en el amor. El abrazo se derretía en caracol y solo quería vivirlo lo suficiente para poder redactarte y enseñarle al mundo exterior que las palabras ya no importarían cuando vieran espejos en sus ojos. Reflejos. Y la sonrisa a medias casi burlándose de la sociedad nos daría el tiempo exacto congelado para vivir de la mano para siempre hasta que saliera la bocanada de humo.
Podría entonces deshacerme en sirena y contarte los secretos que no me acordaba que existían, y podría dejar de saber escribir para solo guardar el silencio que contigo parece tan infinito. No me interesa el día nublado sin crayones y sin pestañas en la obscuridad. Sin techo lejano y sin realidad tan palpable.
¿Para que quiero palabras si ya no tengo que decirlo para sentirlo?
lunes, 26 de agosto de 2013
martes, 13 de agosto de 2013
Eres del aire
la canción decía "ella prometió darte todo pero solo pudo darte lo que tuvo" y la imagen de unos ojos miel y un pasado redactado millones de madrugadas reescribió el rostro de Arún cerca de mis labios. y la melodía seguía y me visualicé en una misma cobardía esta vez con una persona que poseía otro tipo de magia, desgastando nuestras palabras y deseando vernos dentro de diez años, quizás un poco mas soñadores, mas, menos cuerdos. El dialogo siempre se me atora y me siento estúpida y sola bajo un cielo que me hubiera gustado enjaular junto a ti para soltarnos ahí y haber podido tener una segunda oportunidad resbalandonos en la cotidianidad de nuestro saludo tan distraido. Ahora antes de abrir los parpados ya deseo que un día de estos me digas esas palabras tan dolientes...
Disculpa mi cobardía, en verdad creí que teníamos ésta vida para descartar a las acciones y a las palabras...Pero ella lo dijo: que triste que sobre todas las cosas estas dos tenían que regir.
Te veo en Orión.
Disculpa mi cobardía, en verdad creí que teníamos ésta vida para descartar a las acciones y a las palabras...Pero ella lo dijo: que triste que sobre todas las cosas estas dos tenían que regir.
Te veo en Orión.
viernes, 9 de agosto de 2013
El enojo es con la melodía, no con la letra. Con la situación, no con tus ojos que parecen tener anillos cual Saturno.
Las bocinas retumban y frenar nunca fué parte de mi plan. La niebla imaginaria de tu habitación se reposaba en los prismas que te obsequié para quedarme al menos como el recuerdo de unas pestañas que te visitaron muchas veces al día y que saltaron en tu nombre la cama tan solitaria que fué lo mas cercano a una amiga esos días en los que solo sabías decir que todo estaría bien.
Otra vez el salto, y antes de caer y rebotar en lo elástico de su dormitorio te maldice demasiado rápido como para notarlo. Nunca te vivió realmente como para lamentarlo, entonces siempre dice "Oye.." y tu crees que ella no habla por cobardía, pero es solo humedad en la memoria, e impotencia de tener que vivir en este mundo, donde, como decían cartas años atrás, sobre todas las cosas, las palabras tenían que regir sobre todo lo demás. Y ojalá que en otra dimensión, o en las vidas paralelas que me gusta redactar se puedan ver a los ojos sin maldecir antes de caer a causa de algo tan idiota como la fuerza de gravedad, tu falta de fuerza de voluntad o quizás solo imaginación. Voluntad. Impulso. Me das igual cuando estoy ebria. o al menos así lo recuerdo cuando vuelvo en mi y las bocinas me acompañan en la trayectoria de la cotidianidad. Sola, como siempre.
Oye. No me mires así.
Las bocinas retumban y frenar nunca fué parte de mi plan. La niebla imaginaria de tu habitación se reposaba en los prismas que te obsequié para quedarme al menos como el recuerdo de unas pestañas que te visitaron muchas veces al día y que saltaron en tu nombre la cama tan solitaria que fué lo mas cercano a una amiga esos días en los que solo sabías decir que todo estaría bien.
Otra vez el salto, y antes de caer y rebotar en lo elástico de su dormitorio te maldice demasiado rápido como para notarlo. Nunca te vivió realmente como para lamentarlo, entonces siempre dice "Oye.." y tu crees que ella no habla por cobardía, pero es solo humedad en la memoria, e impotencia de tener que vivir en este mundo, donde, como decían cartas años atrás, sobre todas las cosas, las palabras tenían que regir sobre todo lo demás. Y ojalá que en otra dimensión, o en las vidas paralelas que me gusta redactar se puedan ver a los ojos sin maldecir antes de caer a causa de algo tan idiota como la fuerza de gravedad, tu falta de fuerza de voluntad o quizás solo imaginación. Voluntad. Impulso. Me das igual cuando estoy ebria. o al menos así lo recuerdo cuando vuelvo en mi y las bocinas me acompañan en la trayectoria de la cotidianidad. Sola, como siempre.
Oye. No me mires así.
viernes, 2 de agosto de 2013
El contexto esta en mi cabeza. Las voces se apagaron cuando yo me apagué. La obscuridad te arrebató el pedaso de mi que creías entender. Luego el silencio y yo callada debajo de una cama creyendo que quizás podría morir, días antes...
El recorrido de tan anticuado escalofrío recorrió mi nuca, inyectandome sensaciones que había creído olvidar.. y el recuerdo tormentoso con gotas tan pesadas me hizo querer hacerte novela y ponerte bajo mi brazo.
Lo irreal me hizo querer escucharte cuando cerráramos los ojos. No puedo creerte cuando tu mismo me compartes las mentiras. Te encontré y ya que mas da si cada vez que amanece me juro a mi misma no ser yo misma. Nunca mas. Ser automática. No detenerme antes de golpear tu puerta. No escucharte en canciones. Verme en un futuro que paresca puntillismo. Sin humedad, sin lágrimas que hagan que el vaso se llene. Que caiga. Caigas. Me olvides. Te olvide. Nos olvidemos a nosotros mismos.
El recorrido de tan anticuado escalofrío recorrió mi nuca, inyectandome sensaciones que había creído olvidar.. y el recuerdo tormentoso con gotas tan pesadas me hizo querer hacerte novela y ponerte bajo mi brazo.
Lo irreal me hizo querer escucharte cuando cerráramos los ojos. No puedo creerte cuando tu mismo me compartes las mentiras. Te encontré y ya que mas da si cada vez que amanece me juro a mi misma no ser yo misma. Nunca mas. Ser automática. No detenerme antes de golpear tu puerta. No escucharte en canciones. Verme en un futuro que paresca puntillismo. Sin humedad, sin lágrimas que hagan que el vaso se llene. Que caiga. Caigas. Me olvides. Te olvide. Nos olvidemos a nosotros mismos.
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