¿Entonces era mi amigo imaginario? ¿Nunca existió? Ha. Eso explicaría por que el dolor me resultaba tan diferente a lo que los tórtolos describen. Era un dolor cálido, casi familiar, como si siempre hubiera sido así. Hoy en día he dejado de hablar con el, supongo que de alguna manera madurar no es esa mierda que dicen, quizás es solo dejarlo ir...
No.
Lo que pasa es que la música me ha hecho sonreír de una manera diferente, los colores han cambiado. ¿Un nuevo mundo? ¿Un nuevo azul? Yo solía ser olivo, solía escribir cartas que no resivirías.
Las cosas antes eran diferentes, había algo que perder, todo un presente capturado que podía desparramarse en la soledad... Pero hoy en día, hoy en noche, me doy cuenta que no hay nada que perder.
Me conformo con despertarme con un racimo de rosas imaginario.
Me conformo con escuchar nuevas tonadas, nuevas historias...
El tiempo ha dejado de ser elemental, ya no se describir ni darme a entender.
Uno de esos días dije: "Cuando uno tiene muchas preguntas no es consciente de que quizás no desea saber las respuestas"
Luego dije: "Te doy una carta voladora, tu me darás una terrestre? Me despierto. Hay un poco de tu ser desparramado a las puertas de mi casa? Que es esto? Ah, si, es lo que tanto anciaba... Respuestas? Pero si no haz respondido a nada!!! Estas tan mal? Pues que crees? Yo también enloquecí un día y no volví."
Después: "No quiero rosas a la puerta de una nueva vida. Y si las quisiera solo sería para disecarlas. Esta bien, haz cambiado los colores. La gente hoy me veía, me sentía otra vez en el sueño. ¿Qué es lo que hiciste? De acuerdo, ¿no me vas a lastimar? Como sea ya me he acostumbrado. Prometo volver a creer, creer en mi."
Hace rato: "Mensajes de madrugada, insomnio, vaya, había olvidado lo cómodo que es estar con el corazón en estado vegetal..."
La cosa es que no hay nada que me vaya a detener, ni siquiera tu. Ya, dejame en paz, prometo confiar en mi. Pero a la mierda la realidad, aun si es que yo lo soy.


No hay comentarios:
Publicar un comentario