Y entonces abro los ojos y la luna cuelga del techo con una sirena de aluminio.
La apatía me golpeo con su ya cotidiano despertar. No tenia intenciones de volver a pensar en ti o recordar lo alto que esta Edan, pero por las mañanas yo no soy yo, si es que alguna vez lo soy.
Mañana le diré adiós al 2011, probablemente sola en mi cuarto atragantandome con uvas rogando por que se cumplan mis deseos que se resumen a un solo encuentro: El sur es casi eterno cuando se refiere a la pinche patagonia. Arun tiene la boca de siempre y la mirada que me apendeja y las cortantes palabras de siempre cuando la que se siente sola soy yo, y no el.
-Helena, no te estas enamorando, siempre has estado enamorada...
-....Tanto se me nota?
La verdad quisiera hacer un propósito de año que fuera pasar por lo menos un día sin pensar en El. Hace dos años estaba en mazunte lidiando con la promesa que me había hecho a mi misma acerca de jamás besarle, pero el mar y la arena y los pies descalzos y las sonrisas me hicieron perderme en un mundo del que todavía no logro salir justamente por que no quiero.
Todavía me duele el ego y me pregunto si volver fue lo correcto. Estoy haciendo mio un cuarto que tendré que abandonar.
Le tengo miedo a la vida universitaria, al norte por que se aleja mas del sur, temo recordar lo que es poder dormir y no querer despertar otra vez.
Regresenme la chispa. Quiero a alguien que me quiera conocer y sobretodo, permitirselo.
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