lunes, 9 de enero de 2012

Vértigo a dormir y soñar. Vértigo a las sonrisas, a tu sonrisa, a caer y no intentar volar. Vértigo a que se me olvide el color de tus ojos y la forma de tu labio superior. Vértigo a adueñarme de las palabras que nunca dijiste y de las que susurraste esas madrugadas que ahora me paresen tan lejanas. Vértigo a volver a subir esas escaleras de caracol y no querer volver a bajar por que no se hacerlo sin Él. Vértigo a confundir los escritos, vértigo a la resuesta, a la pregunta, a ese silencio continuo que me hiere tanto. Vértigo a que no vuelvas, a que a mi futuro le salga humedad y se evapore antes de que el año acabe. Vértigo a besar a la luna, a que no me leas nunca jamas. Vértigo a robarme ese sueter otra vez y burlarme de algo que no llegó a hacer algo justamente por el vértigo. Vértigo a aburrirte, a sonar como siempre, sola, triste, esperando algo que partió. Vértigo a sonreirle a alguien mas, vértigo a que me vuelvan a hechizar o a que se claven en mis ojos de espiral. Vértigo a rendirme, a seguir en la espera "de que vuelvas y tal vez vuelvas por mi".

¿Vertigo: el inmenso deseo de caer?

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