martes, 7 de junio de 2011

Ya solo es ociosidad

A ella le gusta quedarse callada pensando en que redacta cartas para extraños. Le gusta pensar que el anonimato en su imaginación le permite extrañar a lo invisible, añorar lo inexistente. Su cabeza es un nido formado de garabatos bien hechos, tiene un moño en la cabeza y origami regado en los pies. Todavía recuerda las ultimas palabras antes de vivir con sueño, se sienta con el cigarrillo en la ventana, ya no le disgusta el olor porque le recuerda a el. Parpadea, se asoma al vacío y suelta el humo, se quita los calcetines de algodón. Aprieta el cigarro contra el muro de afuera, le gusta apagarlos.
Baja a la cocina, la mermelada de duraznos todavía no esta hecha. Tiene que regar las plantas, le disgusta llevar la jarra hasta el balcón pero regarlas no es el problema, es como si hiciera de nube...  La música sigue rechinando en el hambiente, sigue pensando que quiere retratar los hechos otra vez, todos, volver a ese árbol y luego viajar a esa cascada y seguir el mismo rumbo solo para creerse eso de que no ha perdido la razón por completo.
Ahora está recortando frases y las pega en el librero, toca el anillo que le fue obsequiado hace ya mas de un año, no se lo quita desde entonces. Como pasa el tiempo. Sonríe y busca otro cigarrillo, pero ya está bien, solo es ociosidad. El no ha hablado, pero tiene confianza en que su hipeactiva presencia en la mente de el esté haciendo su trabajo. Ya han pasado mas días de los que puede recordar, el calendario ha dejado de ser tachado, ha sido olvidado por el lápiz, y cuando el lápiz olvida, no vuelve.

1 comentario:

  1. Cada vez tus letras son más pasionales, más reales. Cada vez son más tuyas. Cada vez me gustan más, me identifico más, me duelen más y alegran más.

    ResponderEliminar